Los San Francisco 49ers enfrentaron un reto conocido el domingo: encontrar la manera de ganar una dura batalla contra los Seattle Seahawks en el particularmente ruidoso Lumen Field.
Este partido fue un capítulo más de esta rivalidad histórica, con varias caras nuevas viviéndola por primera vez, incluyendo a WR Mike Evans.
Mientras lidiaba con una lesión en las costillas ocurrida en la Semana 3 contra los Arizona Cardinals, Evans estuvo listo para responder en su primera prueba de los intensos enfrentamientos entre los 49ers y los Seahawks.
"Si estás disponible para jugar y sales ahí por tu equipo e intentas dar lo mejor de ti para conseguir la victoria, eso es lo que voy a hacer", dijo Evans. "Eso es lo que muchos aquí han estado haciendo, jugar con lesiones y darlo todo allá afuera".
El partido del domingo fue una batalla de ida y vuelta que tuvo cinco cambios de ventaja, y Evans apareció constantemente cuando los 49ers necesitaban una chispa.
Evans generó impacto al inicio, conectando con QB Brock Purdy para un touchdown de dos yardas en la serie inicial de San Francisco para darles la ventaja 7-0.
Después, Evans ayudó a lograr un regreso en el cuarto cuarto contra los actuales campeones del Super Bowl.
Con 12:26 restantes en el cuarto cuarto, los 49ers se encontraban abajo 26-21. En segunda oportunidad y 21 yardas para avanzar desde la yarda 43 de Seattle, Purdy entregó un pase profundo hacia Evans. El receptor veterano se ajustó al balón, aprovechó su estatura de 1.96m para tomar ventaja, y logró la recepción de 32 yardas para mover a los 49ers hacia la zona roja.
"Tengo la altura. Así que si lo lanzas hacia mí, daré lo mejor para lograr esas recepciones cerradas", dijo Evans.
Algunas jugadas después, Purdy conectó con WR Brandin Cooks para un touchdown de siete yardas, la primera anotación de Cooks esta temporada y su primera como integrante de los 49ers, consiguiendo la ventaja para San Francisco 27-26.
Evans no anotó el touchdown para conseguir la ventaja, pero sí encontró la zona de anotación en la jugada siguiente.
Después de obtener la ventaja por un punto, el entrenador en jefe Kyle Shanahan decidió ir por dos puntos, buscando extender la ventaja por tres puntos. Purdy escapó hacia su derecha sin encontrar receptores abiertos. Después corrió hacia la izquierda, vio a Evans y entregó el pase. Con un jugador defensivo a su espalda, Evans conservó el balón para un intento de dos puntos exitoso, dándole la ventaja a los 49ers 29-26.
"Esa fue la serie que nos puso en ritmo", dijo Shanahan en la conferencia de prensa después del partido. "Mike y Brock lograron ponernos ahí con algunas jugadas explosivas y después en la zona de anotación, eso es justo por lo que [Evans] está aquí".
Seattle respondió con una serie que terminó en un gol de campo de 40 yardas de K Jason Myers, empatando el partido a 29 con 6:55 restantes. Los 49ers necesitarían una serie de anotación más para reclamar la ventaja.
La siguiente serie ofensiva de los 49ers consumió casi cinco minutos del reloj, resultando en un gol de campo de 44 yardas de K Eddy Piñeiro para conseguir la ventaja.
Después, la defensiva detuvo a Seattle en su última posesión para conservar la victoria por tres puntos.
Evans cerró la tarde con siete recepciones para 113 yardas y un touchdown. Su impacto se extendió más allá de las estadísticas, particularmente durante el regreso en el cuarto cuarto, cuando sus recepciones cerradas y la conversión de dos puntos ayudó a mantener a San Francisco con el control del partido divisional.
"Él hace la diferencia", dijo RB Christian McCaffrey. "Es la chispa, todo lo que quieres de un receptor... Estoy feliz de que esté en nuestro equipo".
Shanahan hizo énfasis después del partido que quiere poner el balón en las manos de Evans tan seguido como sea posible. Las defensivas contrarias, sin embargo, han complicado ese plan al cubrir al receptor veterano con dos jugadores constantemente.
Shanahan reconoció la cobertura férrea de Seattle, pero también destacó la habilidad de Purdy para reconocer cuando Evans estaba abierto y maximizar esas oportunidades.
"Algunas de esas jugadas grandes que logramos son porque estaban en enfrentamientos uno a uno y no le enviaron doble cobertura", dijo Purdy. "Creo que es genial que encontramos la manera de que pagaran por eso hoy".
Evans también dio crédito al equipo de entrenamiento de los 49ers por prepararlo para jugar a pesar de su lesión de costillas. Aunque pareció que experimentó molestias en ciertos momentos del partido, siguió creando jugadas cuando su equipo las necesitaba.
Purdy reconoció el esfuerzo de Evans en seguir peleando con esos retos físicos.
"Como quarterback, cada que tengo la oportunidad de ir con él, se siente bien siempre", dijo Purdy. "El hecho de que Mike siguiera resistiendo con su cuerpo y todo por lo que está pasando, creo que eso fue alentador".
Antes de unirse a los 49ers, Evans pasó toda su carrera en la NFL con los Tampa Bay Buccaneers, compitiendo en la división NFC South. Este domingo fue la presentación de Evans en la rivalidad 49ers-Seahawks que frecuentemente define el panorama de la postemporada en la NFC.
Para Evans, esos momentos de alto riesgo son parte de lo que lo trajo a San Francisco.
"Tenemos un gran equipo. Esta es una gran organización", dijo Evans. "Quería venir aquí por momentos como éste y ser una ventaja para este equipo, sin importar contra quién juguemos".










