El receptor abierto Arnaz Battle estaba a sĂłlo un entrenamiento del programa de acondicionamiento para alcanzar su meta este año de un 100% de asistencia cuando una confusiĂłn con sus tiempos de vuelo para asistir a la boda de su padre evitĂł que pudiera presentarse al Ășltimo viernes del programa.
Hasta ese punto, Battle habĂa planeado cuidadosamente su calendario para poder viajar a Dallas para ver a su hijo de tres años de edad mientras seguĂa participando en cada uno de los cuatro entrenamientos de las diez semanas previas. Tres de cuatro entrenamientos y un porcentaje de asistencia de 97.72 es probablemente lo suficientemente cerca a la perfecciĂłn para el entrenador de fuerza de los 49ers, pero no para el veterano receptor. Incluso tras varias semanas removidas de ese Ășltimo dĂa que se perdiĂł Battle seguĂa de alguna manera molesto.
"Sé que tengo que superarlo, pero simplemente estaba enojado sobre eso. Creo que si puedo dar el 100%, entonces necesito hacer eso y mås", dijo Battle. "Me sigue molestando porque no logré mi meta. No quiero engañarme a mà mismo de ninguna forma o preguntarme si hubiera hecho esto o aquello. Quiero darme cada oportunidad de ser exitoso".
Incluso sin el entrenamiento, Battle se siente mĂĄs fuerte y mĂĄs poderoso de lo que era las pasadas temporadas mientras enfrentaba una lesiĂłn de rodilla que causĂł que el equipo de entrenamiento de los 49ers le redujera su carga de trabajo.
"Pude hacer mås de los trabajos de pierna este año", dijo Battle. "No sé si me siento mejor porque finalmente tengo una rodilla sana o si tener la rodilla sana me permitió hacer mås trabajo en programa para estar mås fuerte. Es probablemente una combinación de ambas".
Justo como su rodilla, Battle ha continuado progresando para convertirse en un receptor completo de la NFL. En 2006, disfrutĂł su primera temporada completa en la alineaciĂłn y liderĂł a los receptores con 59 recepciones. De nuevo, se quedĂł a una de su meta de 60 recepciones pero esa fue una situaciĂłn mĂĄs fĂĄcil de digerir.
"QuerĂa llegar a 60, pero creo que poder jugar durante toda la temporada y saber que realmente contribuĂ con mi equipo me hizo continuar con el sentimiento de que aĂșn asĂ obtuve mi meta", dijo Battle.
Como competidor, Battle estarĂa mintiendo al decir que no ha pensado acerca de esa recepciĂłn que le faltĂł pero el receptor de cinco años estĂĄ avanzando, sabiendo que lamentarse mucho por el pasado no cambiarĂĄ las cosas.
"Lo que ha pasado, ha pasado y sĂłlo tienes que seguir moviĂ©ndote hacia adelante y corregirlo y tratar de hacerlo mejor. Creo que la cosa mĂĄs grande que me ayudĂł a entender eso y de la que odio hablar mucho fue la muerte de mi hermano que sucediĂł cuando eramos niños. No puedo traerlo de vuelta, nadie puede. SĂłlo tengo que lidiar con eso y seguir viviendo y hacer lo mejor para mi familia. Simplemente llevo eso en cada dĂa de mi vida, y especialmente en el football. Cada vez que tiro un pase o pierdo un balĂłn, sĂ© que debo limpiar eso y hacerlo mejor la prĂłxima vez".
Con eso en mente, Battle levantĂł la barra para sĂ mismo en lo que se refiere a llenar su hoja de metas para la siguiente temporada.
"Entiendo lo que puedo hacer y este año apunté 70 recepciones y 1,000 yardas", dijo Battle, quien también hizo que las matemåticas trabajaran y memorizó cuantas yardas mås significa para el 2007. "Esas son 11 recepciones mås y 314 yardas y creo que es algo que puedo obtener. Obviamente depende de mantenerme saludable y cómo hagamos todos a la ofensiva".
Como unidad, Battle no encuentra razón en pensar que la ofensiva de los 49ers no funcionarå en la siguiente campaña.
Para empezar, la organización inyectó talento fresco esta pre-temporada en veteranos como Darrell Jackson y Ashley Lelie y añadieron al novato de altos vuelos Jason Hill, haciéndolos el cuerpo mås completo y talentoso de receptores que Battle haya visto desde que se unió al equipo como selección de la sexta ronda del draft en el 2003.
Probando a este grupo de receptores cada dĂa estĂĄ una secundaria que presenta a tres jugadores del TazĂłn de los Profesionales en Nate Clements, Walt Harris y Michael Lewis.
"Enfrentar a hombres como ellos cada dĂa definitivamente ayuda y es algo que hemos encontrado en este mini campamento", dijo Battle. "Puedo recordar una jugada en la que Alex lanzĂł el balĂłn y realmente no tenĂa una visiĂłn clara. El tiempo se perdiĂł un poco y Nate pudo cerrar y hacer una jugada. Tener esa clase de velocidad a la defensiva realmente nos hace acelerar nuestro juego y nuestros progresos en la ofensiva. Pienso que enfrentar competencia como esa en el otro lado sĂłlo nos harĂĄ mejores esta temporada".
Los 49ers podrĂĄn tener una cara fresca en el coordinador con Jim Hostler, pero sigue siendo la misma ofesiva, una que deberĂĄ permitir que este joven grupo de creadores de jugadas puedan tener la oportunidad de crecer y florecer.
"Han habido algunas cosas que se han añadido aquà y allå, pero nada ha cambiado dråsticamente", dijo Battle. "Creo que simplemente han exprimido un poco de limón, pellizcado levemente para hacer mås fåcil la carrera y tener mås poder".
Ante la insistencia del cuerpo de entrenadores de los 49ers, Battle quedĂł fuera en algunas prĂĄcticas durante la primera semana de OTAs tras experimentar un poco de endurecimiento en su pierna. TerminĂł las dos semanas fuerte, lo que se combinĂł con el hecho de que ha sido el Ășnico receptor activo desde la llegada de Alex Smith en 2005, lo cual coloca a Battle un poco adelante en lo que se refiere al compĂĄs que debe existir entre un quarterback y un receptor.
"Ha ayudado trabajar con él los tres años pasados porque definitivamente nos entendemos mejor", dijo Battle. "Alex realmente ha crecido y madurado y entiende la ofensiva y sabe cómo usar las armas alrededor suyo. Realmente creo que estå desarrollåndose y que este deberå ser un gran año para él y para toda la ofensiva. Creo que los muchachos han dado el paso y mejorado su nivel de juego".
Bajo la dirección de su entrenador de posición Jerry Sullivan, Battle ha madurado en su propio bien, convirtiéndose en un pulido corredor de rutas. Pero una vez que hace la atrapada, el convertido quarterback colegial cambia la mentalidad de la posición que jugó anteriormente, lo que lo lleva a ganar yardas extra sobre los defesivos.
"Como un quarterback opcional, siempre estaba corriendo, asà que es mi modo de pensar", dijo Battle quien tuvo 263 yardas después de la recepción para un promedio de 4.5 en 2006. "Cuando hago la recepción, siempre pienso en hacer una jugada y muchas mås yardas de las posibles. Trato de anotar cada vez, independientemente de en dónde me encuentre en el campo. Al mismo tiempo, sé que tienes que ser inteligente. Hay gente viniendo en todas direcciones y no quieres tomar riesgos innecesarios, pero cuando tengo el balón, siento que mis habilidades para correr y mi poder definitivamente pueden evitar la primera tacleada cada vez".
Equipado con ese tipo de mentalidad, una rodilla sana y un mucho mĂĄs fuerte cuerpo bajo, Battle no tendrĂa que preocuparse mucho por quedarse corto en ninguna de sus metas.




